Las reacciones internacionales no se hicieron esperar luego de la reciente escalada entre Irán, Israel y Estados Unidos, que ha elevado la tensión en Medio Oriente y han encendido alertas en distintas capitales del mundo.
Desde Moscú, el gobierno de Rusia expresó preocupación por el aumento de las hostilidades y pidió evitar una mayor desestabilización en la región. La postura rusa se enfocó en la necesidad de privilegiar la vía diplomática y prevenir una confrontación de mayor alcance.
China, por su parte, también manifestó inquietud ante el escenario y llamó a todas las partes a actuar con moderación. Además, insistió en la importancia de reducir tensiones y evitar acciones que puedan agravar el conflicto.
En Europa, España se sumó a los llamados de prudencia y abogó por el respeto al derecho internacional. El presidente Pedro Sánchez pidió un alto urgente de las hostilidades para evitar que la situación se deteriore aún más. Sánchez reiteró que la prioridad debe ser la desescalada y el respeto al derecho internacional.
El Reino Unido igualmente reaccionó al desarrollo de los acontecimientos y subrayó la necesidad de contener la situación. Londres reiteró su preocupación por la estabilidad regional y la seguridad internacional. Autoridades británicas hicieron el llamado a la moderación y a la vía diplomática.
Más reacciones ante la escalada en Medio Oriente
En una declaración conjunta de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen y del presidente del Consejo Europeo, António Costa, pidieron “la máxima moderación” a todas las partes y “garantizar la seguridad nuclear”.
Por su parte, el presidente francés Emmanuel Macron advirtió que la escalada en torno a Irán es “peligrosa para todos” y “debe cesar”. También pidió una “reunión urgente” del Consejo de Seguridad de la ONU.
Naciones Unidas también expresó preocupación por el aumento de las hostilidades y llamó a todas las partes a actuar con máxima responsabilidad para evitar una crisis mayor. El organismo pidió contener la situación y evitar acciones que puedan agravar el conflicto.
Las distintas posturas coinciden en un punto clave: el temor de que el intercambio de ataques pueda derivar en un conflicto más amplio en Medio Oriente.
Por ahora, la comunidad internacional mantiene la atención puesta en los próximos movimientos de las partes involucradas, mientras se multiplican los llamados globales a la moderación y al diálogo.







