Desde hace mucho tiempo se habla de personas que «roban» la energía, una idea presente en creencias antiguas y en conversaciones cotidianas. Pero ¿a qué se refiere realmente esa sensación de quedar sin fuerzas después de estar con alguien?
«En el área esotérica hay personas que si se dedican a robar energías de otras a través de ciertos rituales, entonces por eso es que nosotros nos sentimos como agobiados, nos dejan ansiosos, incluso nos dejan un poco hasta molesto», aseguró el ocultista Amílcar Ramírez.
En el plano energético, el cansancio repentino o la sensación de pesadez en el cuerpo se asocian a un desequilibrio que puede surgir tras el contacto con otras personas.
Video / TCS. / Reportaje elaborado por: Alex Rivas.
«Esto ha sido tratado durante mucho tiempo a través del «Mito del Vampiro» porque hay personas que, en efecto, cuando son demasiado tóxicas llegan con nosotros y nos roban nuestra paz, nuestra quietud y muchas veces estas personas roban la energía de forma inconsciente, o sea que no saben que si están haciendo eso, esos son compañeros de trabajo tóxicos, son personas que se dedican a hacer dramas, son personas que se aprovechan de nosotros, tienen complejos de narcisismos», explicó Ramírez.
¿Qué dice la psicología?
Sin embargo, la psicología ofrece otra explicación: el desgaste emocional, la ansiedad y las relaciones intensas pueden provocar una sensación real de agotamiento físico y mental.
«Cuando nosotros estamos ante agotamiento mental es que estamos estresados y cuando nosotros nos estresamos por períodos largos de tiempo vamos a tener desgaste o lo que llamamos somatización, entonces podemos llegar a sentir incluso como tensión muscular, dolor de cabeza, necesidad de dormir», enfatizó la psicóloga Beatriz Ventura.
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Energía social: entre el desgaste y la recarga
También se dice que la aglomeración de personas puede provocar que las personas se sientan débiles o drenadas. ¿Cómo se explica esto?
«Lo que sucede es que voy a tener hiperestimulación. Imagínate en un concierto estás pendiente de disfrutar el concierto, la música, las personas que están a tu alrededor, cómo estás interactuando con la persona con la que fuiste, qué conversación van a tener. Entonces, la hiperestimulación también puede hacerte sentir drenada emocionalmente», dijo Ventura.
Sin embargo, ambas visiones coinciden en un punto clave: no todas las personas influyen de la misma manera en el bienestar de los demás.
«Puede ser que sean las vibras negativas de algunas personas o de determinadas personas y con otras te sentís que te elevas. Yo tengo un grupo de amigos que cuando nos reunimos, por muy apagados que vayamos o cansados, siempre terminamos con mucha energía, con mucha recarga, con ganas de volvernos a ver», opinó un hombre que vivió esa experiencia.
¿Intercambio de energía o carga emocional? ¿Explicación espiritual o reacción psicológica? Sea cual sea la interpretación, el bienestar depende del cuidado personal: atender la mente, el cuerpo y el equilibrio emocional.








