Nasry «Tito» Asfura Zablah asumió la presidencia de Honduras para un período de cuatro años, en una ceremonia celebrada en el Congreso Nacional de la capital, sin la presencia de presidentes de otros países, por razones de austeridad y por decisión del nuevo mandatario.
Conocido también como «Tito» Asfura y líder del Partido Nacional, el nuevo jefe de Estado juró el cargo ante legisladores, autoridades nacionales y representantes del cuerpo diplomático acreditado en Honduras. La sesión solemne del Congreso Nacional comenzó a primera hora de la mañana y contó con la tradicional colocación de la banda presidencial y la toma del juramento de rigor.
La ceremonia se desarrolló con un formato más sobrio y discreto que en investiduras anteriores, siguiendo las instrucciones del propio Asfura de reducir gastos, lo que implicó la ausencia de mandatarios extranjeros. En su lugar, asistieron embajadores y delegados de organismos internacionales presentes en el país centroamericano.
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Nasry «Tito» Asfura asume tras una elección ajustada
Asfura, de 67 años, sustituye en el cargo a Xiomara Castro, quien gobernó desde 2022 como la primera mujer presidenta de Honduras y aunque aceptó formalmente los resultados, reiteró previamente algunas reservas sobre el proceso electoral.
El nuevo mandatario fue electo en noviembre de 2025 en una contienda ajustada y marcada por un largo escrutinio de votos. Su victoria colocó de nuevo al Partido Nacional en la presidencia tras cuatro años de administración de Castro, y abre un período en el que Asfura ha prometido enfocarse en la generación de empleo, atracción de inversiones y desarrollo económico.
Durante su discurso inaugural, Asfura aseguró que trabajará por el bienestar de los hondureños y reiteró su compromiso con la estabilidad institucional y el progreso del país. A lo largo de su mandato, que se extiende hasta 27 de enero de 2030, se espera que enfrente desafíos significativos en materia de seguridad, pobreza e inversión social.








