El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) informó que inició por primera vez el monitoreo científico de almejas de agua dulce que habitan en las aguas de la laguna El Jocotal, ubicada en el distrito de El Tránsito, San Miguel Oeste.
El MARN señala que en este lugar habitan dos especies de almejas poco estudiadas y que están en peligro de extinción.
Estas son Nephronaias goascoranensis (lempita) y Mycetopoda subsinuata (hacha), incluidas en el Listado Oficial de Especies en Peligro de Extinción.
No son llamativas: no saltan ni se desplazan con rapidez. Permanecen enterradas en el fondo del humedal, donde filtran el agua.
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¿En qué consiste el monitoreo científico de las almejas de agua dulce?
Para iniciar el proceso, los expertos extraen con cuidado cada ejemplar, lo miden y le asignan un código único. Este procedimiento permite conocer cuánto crecen, estimar su tiempo de vida y seguir la evolución de sus poblaciones.
Por ahora, las hachas alcanzan un tamaño promedio de 13 centímetros, mientras que las lempitas miden alrededor de 8 centímetros.
El estudio también evalúa la calidad del agua. El nivel de oxígeno disuelto alcanza los 7.5 mg/L, una condición favorable para peces, invertebrados y estos moluscos, cuya presencia suele indicar que el ecosistema se mantiene saludable.
Este esfuerzo dará paso al Programa Nacional de Conservación de Bivalvos Continentales, que aún se encuentra en proceso. La iniciativa tendrá como ejes principales la investigación científica, el rescate durante la época seca y la educación ambiental.
Con este tipo de acciones, el país busca posicionarse como el primer país de Centroamérica en impulsar la protección formal de estas especies, en línea con la Convención Ramsar y el Convenio sobre la Diversidad Biológica.







