El Real Madrid llega golpeado tras la derrota ante el Mallorca, un resultado que amplió la distancia a siete puntos con el Barcelona en la lucha por el título.
La presión aumenta en el entorno del equipo dirigido por Álvaro Arbeloa, que ahora no tiene margen de error si quiere mantener vivas sus aspiraciones en el campeonato.
El Santiago Bernabéu será clave, con una afición expectante tras las dudas defensivas mostradas en la última jornada.
Entre el desgaste, las dudas y la necesidad de reaccionar
El desgaste físico comienza a pasar factura en piezas importantes como Federico Valverde y Eduardo Camavinga, quienes han acumulado una gran cantidad de minutos en las últimas semanas.
En ataque, la mirada está puesta en Kylian Mbappé, quien pese a sus cifras goleadoras ha sido cuestionado por su influencia en partidos decisivos recientes.
El rol de Arda Güler y Brahim Díaz podría ser determinante para conectar mejor el juego ofensivo y potenciar la presencia del francés en el área rival.
Por su parte, el Girona se presenta como un rival incómodo, con jugadores como Viktor Tsygankov e Iván Martín capaces de controlar el ritmo y castigar en transiciones.
En defensa, el liderazgo de Antonio Rüdiger será fundamental en una zaga que ha mostrado fragilidad en los últimos encuentros, además, Éder Militão regresa a la acción tras varias semanas de lesión.
El Real Madrid se juega más que tres puntos: se enfrenta a un escenario donde debe demostrar carácter, corregir errores y evitar que LaLiga se le escape definitivamente. El margen es mínimo y la presión, máxima.
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