El calor no solo se siente afuera: dentro de las aulas también se hace notar. Aunque los ventiladores giran y los estudiantes intentan concentrarse entre cuadernos y lápices, la temperatura juega en contra del aprendizaje.
La psicóloga Silvia Cienfuegos advierte que cuando las temperaturas suben, la concentración de los estudiantes cae, afectando su rendimiento escolar.
«Conforme a los niños, esto puede ser diferente, ya que ellos no siempre van a expresar verbalmente que tienen calor. Pero podemos notar algunas señales importantes, como, por ejemplo, la deshidratación, un cambio en el estado del ánimo, tal vez mayor impulsividad o falta de concentración», explicó la profesional.
Video / TCS. / Reportaje elaborado por: Sofía Shi.
El calor puede ser la verdadera causa del bajo rendimiento, más que la falta de interés de los estudiantes. Las maestras ya lo han notado y buscan métodos innovadores para reducir el efecto del clima en las clases.
«Se ponen un poquito más inquietos, cuesta un poquito que pongan atención, se ponen un poquito más hiperactivos, por lo mismo que el calor a veces los desespera; hay unos que tienden a tener mucho más calor que otros. Nosotros tratamos de que ellos estén jugando mucho al aire libre, que jueguen muchos juegos con agua, valga la redundancia; eso como que a ellos les distrae y los pone más tranquilos», aseguró la maestra Mayte de Monroy.
Efectos físicos del calor
Además de influir en el comportamiento, el calor puede afectar la salud: especialistas señalan que provoca deshidratación, dolor de cabeza y sueño.
«Si esta temperatura empieza a aumentar, nuestro cuerpo lo que va a hacer es ocupar más energía, por decirlo así, para regular esta temperatura y empieza a restarle también a las funciones cognitivas, es decir, por cada grado que va subiendo la temperatura, vamos perdiendo nosotros concentración, vamos perdiendo memoria, vamos perdiendo también ciertas capacidades hasta para razonar. Puede llegar a tener somnolencia», destacó el médico Julio Avilés.
Ante esto, el galeno aconseja:
- Enviar siempre agua en la mochila.
- Vestir a los niños con ropa fresca y ligera.
- No saltarse el desayuno.
Con el calor, el verdadero desafío no son solo las aulas, sino mantener despiertas las mentes de los niños, porque cuando el cuerpo está fresco y cómodo, estudiar se hace mucho más fácil.







