Las fuerzas estadounidenses interceptaron y decomisaron esta mañana el buque cisterna Verónica en el mar Caribe, en el marco de una ofensiva para hacer cumplir las sanciones sobre el petróleo venezolano, informó la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. El abordaje se realizó antes del amanecer como parte de un operativo coordinado entre varias agencias del Gobierno de Estados Unidos.
Un equipo táctico de la Guardia Costera abordó el Verónica en aguas internacionales; según explicó Noem en un mensaje en la red social X, la acción contó con el apoyo de los departamentos de Defensa, Estado y Justicia. Según las autoridades, el buque había pasado por aguas venezolanas y desobedeció la cuarentena marítima que el Gobierno de Washington impuso a embarcaciones sancionadas en la región.
La secretaria Noem calificó la acción como una operación impecable y aseguró que demuestra que las fuerzas estadounidenses no permitirán que barcos prohibidos eludan las sanciones ni escapen de consecuencias legales. Esta intervención habría sido la sexta de este tipo desde que la administración estadounidense intensificó la vigilancia y control de los envíos petroleros en el Caribe.
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Petroleros bajo la lupa de Estados Unidos en el Caribe
El Verónica forma parte de lo que Estados Unidos denomina la “flota fantasma”, un conjunto de buques que, según Washington, transportan crudo venezolano o de otros países sancionados y buscan evadir bloqueos mediante rutas y banderas cambiantes. Otras embarcaciones interceptadas en operaciones anteriores incluyen petroleros como Olina, Marinera y otros vinculados a redes que intentan evadir las restricciones estadounidenses.
Las acciones contra estos buques se realizan en un contexto de fuerte presión política y diplomática entre Estados Unidos y Venezuela. Precisamente, la captura del Verónica ocurre pocas horas antes de una reunión programada entre el presidente estadounidense Donald Trump y la líder opositora venezolana María Corina Machado en la Casa Blanca, un encuentro que se produce en medio de tensiones por el control de los recursos energéticos del país sudamericano.
El operativo refleja la estrategia de Estados Unidos para frenar el tráfico marítimo no autorizado de crudo venezolano y reforzar el cumplimiento de sanciones económicas impuestas por Washington. Las autoridades reiteran que continuarán con este tipo de acciones mientras mantengan la política de bloqueo y sanciones en la región.









