Cada vez más personas encuentran en el movimiento una vía para sanar, es así como la danza-terapia se consolida como una práctica que favorece el equilibrio emocional, ayuda a liberar tensiones y fortalece el bienestar mental a través de la expresión corporal. Lo que a simple vista parece una clase de baile, en realidad se convierte en un espacio de transformación y crecimiento personal.
En Santa Tecla, un grupo de mujeres se reúne dos veces por semana con una meta clara: olvidarse del estrés cotidiano y reencontrarse consigo mismas en un ambiente caracterizado por el apoyo y la conexión.
Para las integrantes del grupo, la danza va más allá de seguir pasos al ritmo de la música. Se convierte en un espacio seguro donde expresan lo que sienten, sueltan cargas emocionales y refuerzan la confianza en sí mismas.
«Ha sido tan increíble lo que me ha ayudado, porque la danza-terapia es mente, cuerpo y espíritu. Me ha fortalecido en esas tres partes y también como mujer, al darme mi tiempo», aseguró Silvia de Morán.
Video / TCS.
Entre las participantes también se encuentra Mayra Elsa Bonilla, quien, después de superar un aneurisma cerebral, encontró en estas sesiones un espacio para recuperar la confianza y retomar su vida con una actitud positiva.
«Con todo el positivismo y lo que no podía hacer, aquí lo retomé. Me gusta bailar y la danza-terapia fue la forma de seguir adelante, aprender algo nuevo y mejorar en la vida», enfatizó.
Coreografías con propósito
En las clases suenan ritmos latinos llenos de energía y también melodías más suaves y profundas. La música no se elige al azar: cada canción ayuda a trabajar la resiliencia, el amor propio, la fortaleza y la superación personal.
«Utilizamos canciones clásicas o con mensajes espirituales y de crecimiento personal. También usamos pelotas, pañuelos y hacemos ejercicios de piso y un poco de pesas», detalló la instructora Cecilia Cienfuegos.
La dinámica combina movimiento físico y expresión emocional, brindando un espacio seguro donde las participantes pueden liberar sus sentimientos con acompañamiento y respeto.
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Beneficios de la danza-terapia
La psicóloga Lissette González indicó que la danza-terapia estimula la liberación de endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad, y ayuda a aliviar síntomas de ansiedad, depresión y estrés.
Asimismo, señaló que el trabajo en grupo refuerza la interacción social y el sentido de pertenencia. Al ver a los demás expresar sus emociones, cada participante siente validación y se anima a exteriorizar sus propios sentimientos con mayor libertad.







