Este 18 de febrero, la comunidad católica celebra el Miércoles de Ceniza, marcando el inicio de la Cuaresma: un período de 40 días dedicado a la oración, la reflexión y la preparación para la Semana Santa. Durante esta jornada, los fieles reciben la imposición de la ceniza como símbolo de humildad y renovación espiritual.
Al imponerla, el sacerdote pronuncia frases como: «Polvo eres y en polvo te convertirás» o «Conviértete y cree en el Evangelio«, recordando a los creyentes la importancia del arrepentimiento y la reflexión espiritual.
En El Salvador, cientos de fieles se congregaron en diferentes iglesias para participar en la Santa Misa y recibir la ceniza en la frente. Entre los lugares destacados estuvo la Catedral Metropolitana de San Salvador, donde los asistentes vivieron la ceremonia litúrgica con devoción.
Este día también marca el inicio del ayuno y la abstinencia de carne los viernes de Cuaresma, además de ser un llamado a la conversión y reflexión espiritual.
De igual forma, en la parroquia Nuestra Señora del Carmen, de la colonia Roma de San Salvador, los feligreses se reunieron para conmemorar el inicio de la Cuaresma.
Cientos de fieles se reunieron en la parroquia María Auxiliadora (Don Rúa) en San Salvador para la misa y recibir la cruz de ceniza, símbolo de reflexión y conversión.
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El origen del Miércoles de Ceniza
El Miércoles de Ceniza comenzó en la Iglesia primitiva como un tiempo de penitencia y preparación antes de la Pascua.
La ceniza, tomada de las palmas bendecidas del año anterior, simboliza:
- El arrepentimiento
- La humildad
- La fragilidad de la vida humana










Fotografías: Fabiola Hernández.








