Durante la madrugada, cuando el tránsito casi desaparece, vecinos que residen cerca de carreteras aseguran oír el paso de vehículos como si fuera de día: motores a alta velocidad, el roce de las llantas contra el asfalto, bocinazos y frenadas bruscas que quiebran la calma nocturna. Lo inquietante es que, al asomarse a la vía, no encuentran ningún vehículo.
Por el contrario, la vía permanece sola, sin luces, sin movimientos y sin rastro de vehículos solo el eco de sonidos que parecieran venir de ninguna parte.
«Ya estando uno dormido en las madrugadas es donde más se escucha, va de pasar y pasar como que estuvieran en hora de las 12 del mediodía que es lo más lleno. Varias veces salimos a ver a la carretera que va para Sonsonate, pero cuando nosotros salimos ya no hay nada, la carretera está sola», narró uno de los testigos.
Video / TCS. / Reportaje elaborado por: Alex Rivas.
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La explicación científica de los sonidos en carreteras vacías
Algunos aseguran que los sonidos parecen quedar atrapados en la carretera, como si persistieran en el aire. Sin embargo, los expertos explican que el sonido no puede mantenerse rebotando por tanto tiempo.
«Si pueden haber varias posibilidades de que sean ecos o que sean sonidos de alguna calle que esté cerca del lugar. El sonido puede rebotar, pero solo durante segundos no es que vaya a quedar durante horas, lo que sí es más probable es de que en algún lugar lejano el sonido pueda llegar hasta el lugar en el que estamos debido a que son más favorables las circunstancias de propagación de ondas sonoras en la noche que en el día por los factores de temperatura o interferencias de otros sonidos o por el mismo relieve o la topografía que hay en el lugar, eso puede propiciar que las ondas lleguen más lejos», explicó el ingeniero civil Elías García.
En ciertos puntos, la combinación del terreno, los muros y las viviendas puede transportar los sonidos hasta los hogares, dando la impresión de que circulan vehículos donde no hay ninguno.
«Si estamos en una carretera que está rodeada de muchos árboles, con muchas montañas, pues el eco entre los árboles puede hacer que el sonido se propague más lejanamente, como si fuera un efecto de tubo: suena en un lugar de la carretera y al otro lado se transmiten las ondas y llega más lejos, más que es en la noche con menos interferencia y el aire más denso permite con más facilidad la propagación de ondas de sonido», señaló García.
Entre explicaciones científicas y creencias populares, quienes viven estas situaciones aseguran que la madrugada deja de ser silenciosa. Sonidos inesperados, carreteras vacías y una duda constante: ¿es solo el viento o hay caminos que nunca descansan?









