El fortalecimiento del fenómeno de El Niño representa un riesgo para las economías de América Latina y el Caribe, debido a sus posibles efectos en la producción agrícola y ganadera, la generación de energía y los precios de los alimentos, según las advertencias del Banco Mundial.
En El Salvador, la disminución de las cosechas podría incrementar la dependencia de las importaciones, elevar el costo de los productos y reducir la capacidad adquisitiva de las familias.
El economista César Villalona señala que el sector agropecuario sería uno de los más afectados en la región, particularmente en El Salvador, Honduras, Guatemala y Nicaragua.
Villalona advierte que la reducción de la actividad agropecuaria podría provocar una disminución de las exportaciones, un aumento del desempleo y mayores niveles de pobreza.
El Salvador, entre los países expuestos a los efectos de El Niño
Los impactos de El Niño no serían iguales en todos los países. De acuerdo con Villalona, las condiciones geográficas y la extensión territorial influyen en la magnitud de las afectaciones. En el caso salvadoreño, el tamaño del territorio y la exposición de las zonas agrícolas podrían agravar las consecuencias de una reducción de las lluvias.
El Corredor Seco Centroamericano y varias zonas agrícolas de la región se encuentran entre las áreas vulnerables a las sequías. Estas condiciones podrían comprometer la producción de granos básicos y dificultar el abastecimiento de alimentos.
A estos riesgos se suman posibles interrupciones en las cadenas de suministro y un incremento en los costos de transporte.
Los agricultores de subsistencia y las familias de menores ingresos figuran entre los sectores más expuestos a los efectos de los eventos climáticos extremos.
Ante este panorama, la prevención resulta clave para reducir el riesgo de escasez y proteger los medios de vida de las comunidades rurales.
Mateo Rendón, coordinador nacional de la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena, destacó las acciones de prevención desarrolladas en el país mediante el establecimiento de cultivos en zonas donde se registraron lluvias.
Estas siembras buscan contribuir al abastecimiento nacional y reducir el riesgo de escasez de granos básicos. Sin embargo, sus resultados dependerán de las condiciones climáticas y del desarrollo de los cultivos.
Proponen medidas para enfrentar los riesgos de El Niño
El economista César Villalona plantea que los gobiernos preparen fondos para atender emergencias climáticas y fortalezcan el apoyo a los productores.
Entre las medidas propuestas figuran la entrega de subsidios, el acceso a créditos y la reparación de infraestructura dañada, con el objetivo de facilitar la recuperación de las actividades productivas.
La evolución del fenómeno de El Niño y las condiciones de lluvia serán determinantes para la producción agropecuaria durante los próximos meses.
*Con reportes de Diana Rivas, periodista de EN6*






