Un imparable Luka Doncic guió las riendas de Los Angeles Lakers hacia una incontestable victoria de 127-105 contra los Golden State Warriors de Stephen Curry, en el estreno de la era del equipo angelino en busca de una identidad nueva tras la salida de LeBron James.
Los Lakers arrancaron el duelo californiano imponiéndose con una ventaja mínima de un punto (34-33) en un primer tiempo marcado por la rivalidad de Doncic y Curry, las máximas estrellas de sus respectivos equipos.
Los de San Francisco tuvieron, por su parte, que remar a contracorriente en este segundo tiempo, pese a contar con imparable Curry que se fue al descanso con 20 puntos en el bolsillo.
Victoria de los Lakers
Los Warriors atravesaron desde entonces una sequía ofensiva importante, con apenas un 29 % en tiro de campo que pasó factura y dificultó sus opciones para responder a la ventaja de los angelinos.
El equipo de Los Ángeles cerró el partido en el tercer tiempo. Tras la vuelta del descanso, los angelinos arremetieron una contundente ventaja de 34 puntos (102-68) impulsada por Reaves, que, junto a Kessler y Doncic, volvió a conectar con el tridente angelino que tomó las riendas del equipo.
Mientras tanto, un Curry ya deshecho (máximo anotador del equipo con 23 puntos, 7 de 15 en tiros) veía desde banquillo el inevitable vendaval que continuó en el cuarto tiempo con una sangría de puntos.
Los poco más de 18,000 asistentes ovacionaron el ingreso de Broony James, hijo de LeBron James, quien disputó el último tramo de juego, mientras el nuevo trío angelino formado por Doncic, Reaves y Kessler se sentó en el banquillo para saborear la victoria, a la que contribuyeron con 77 puntos entre los tres.
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