Hace aproximadamente 50 años, un camino del cantón Los Anonales, en Juayúa, Sonsonate, era recorrido por habitantes que acudían a un nacimiento de agua. Entre ellos estaba Marco Arévalo, quien recuerda que una noche acompañó a su padre para recoger agua. Según su relato, durante el recorrido ambos sintieron una presencia que les provocó temor.
La Siguanaba apareció en el camino
Arévalo asegura que a pocos metros del nacimiento de agua observaron a una mujer que se encontraba en el lugar.
Según recuerda, ambos intentaron retroceder, pero durante unos momentos sintieron que no podían moverse. Después, la mujer comenzó a aplaudir y reír mientras permanecía cerca del agua.
Mientras el protagonista cuenta su experiencia, el equipo de TCS recorrió nuevamente el camino hasta llegar al punto donde habría ocurrido el encuentro.
El lugar conserva algunas de las características que Arévalo recuerda de aquella época. Para él, regresar al sitio vuelve a traer los recuerdos de aquella noche.
Video/TCS/Reportaje elaborado por Alex Rivas.
La historia de la Siguanaba continúa en Juayúa
La Siguanaba forma parte de las leyendas y de la mitología de El Salvador y suele relacionarse con caminos, ríos y lugares solitarios.
Arévalo asegura que su padre todavía le recordaba aquella experiencia antes de morir y le advertía sobre el lugar donde ambos vivieron aquel momento.
Con el paso de los años, el relato se convirtió en parte de la memoria de la familia y de las historias que continúan contándose en esta zona de Juayúa.
¿Fue una experiencia producto del miedo, una coincidencia o algo que nunca pudieron explicar?
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