Emprender es ilusión y esfuerzo, pero un error común puede ponerlo todo en riesgo: mezclar el dinero personal con el del negocio. En 2019, Beatriz García decidió invertir sus ahorros para emprender con un pequeño negocio de arreglos florales.
«Veamos el emprendimiento no como un hobby. Respetemos nuestro negocio y nuestra marca y el tema financiero, porque de eso depende que nosotros sigamos creciendo o que nos quedamos estancados», asegura Beatriz.
Desde el primer día que Beatriz tomó la decisión de emprender, lo hizo acompañado de un factor clave: separar su dinero personal de los ingresos que obtendría de su negocio.
«De esa forma es como nosotros vamos a delimitar. Los préstamos para un negocio son muy buenos, pero es parte de la responsabilidad financiera», afirmó.
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Por su parte, el economista Balmore López advierte que no separar el dinero genera desorden y pérdidas; y que no se necesita «ser contadores» para entender las finanzas pero sí tener las reglas claras.
«Además de hacer un presupuesto solo para el negocio, también hay que abrir una cuenta solo para el negocio donde se acumulen ingresos y gastos. Siempre hay que llevar un libro de registros», detalló López.
El experto recomienda tener una cuenta separada para no mezclar el dinero personal con el empresarial. «Páguese como empleado, no tome adelanto. Cada ingreso y egreso debe estar registrado y justificado, planee sus gastos y respételos. Revise, evalúe y ajuste».
López también explica que es importante establecer un sueldo fijo con porcentaje de la venta y no confundirlo con los ingresos ni gastos del negocio.
*Con información de Ana Quintanilla, periodista de N4V*








